El Mundo del Asado #6
6 de febrero de 2026
Los champiñones, asados al carbón, ofrecen un festival de umami y textura. UNA preparación sencilla, con solo aceite de oliva y un toque de calor moderado.
En realidad, el champiñon es un hongo del reino Fungi, aunque en la cocina se lo trate como un vegetal por su sabor, textura y valor nutricional.
Convierte los hongos en el acompañamiento ideal o en un plato principal vegetariano.
Una experiencia gustativa profunda y satisfactoria.
Maridan con vinos que complementen su perfil terroso. Se recomienda acompañarlos con un vino tinto joven.
Las cestas cilíndricas de acero inoxidable con mango de madera permiten asar de manera uniforme y segura, sin riesgo de que se caigan entre las rejillas.
El umami se asocia con la presencia de glutamato y nucleótidos como el guanilato. La combinación de estos compuestos en los champiñones intensifica su sabor umami.
Fuego Directo
25 min.
2/3 pers.
2/10
Enjuaga suavemente los hongos y sécalos con papel absorbente. Pincela cada hongo con aceite de oliva (o manteca derretida).
Inserta un palillo en el tallo y ensarta los champiñones uno tras otro. Sobre brasas de calor medio, cocina 15 min, girando con frecuencia y pincelando con más aceite si se secan.
Para un extra de sabor, usa manteca derretida en lugar de aceite al final. Mantén el carbón a temperatura media para evitar un exterior quemado y un interior crudo.
Coloca los brochettes en una fuente alargada, decorada con hojas de perejil fresco. Acompaña con alioli suave o chimichurri ligero.
Estos champiñones a la parrilla aportan umami y sofisticación a cualquier asado. Su fácil preparación y resultado jugoso los convierten en un imprescindible.
Maridan con vinos que complementen su perfil terroso. Se recomienda acompañarlos con un vino tinto joven.