El Mundo del Asado #6
6 de febrero de 2026
Poco conocida pero con un potencial enorme, la chipa guazú de mandioca se presenta como una alternativa irresistible a las versiones clásicas.
Su textura húmeda, su interior cremoso y su superficie dorada la convierten en una guarnición ideal para acompañar todo tipo de cortes, en especial carnes de cerdo.
A diferencia de otras preparaciones más sueltas, esta receta ya viene lista para volcar en una fuente, con las proporciones justas de ingredientes. Solo hay que llevarla al fuego y dejar que el calor haga su magia.
El queso Paraguay aporta elasticidad y sabor intenso, pero combinarlo con cuartirolo o cremoso suaviza la textura y genera más humedad.
Si querés una versión con costra bien dorada, subí la temperatura los últimos 5 minutos o gratiná desde arriba.
Horno a leña o cocina cerrada a gas
40 min.
6 personas
Baja
Para un resultado más aireado, podés batir un huevo aparte e incorporarlo antes de llevar la mezcla al horno.
Engrasar una fuente apta para horno con un poco de manteca o aceite.
Verter la mezcla de chipa guazú en la fuente, cuidando que tenga una altura mínima de dos dedos.
Cubrir la superficie con abundante queso cortado en trozos o rallado grueso.
Llevar al horno precalentado a 180 °C durante 40 minutos.
Retirar y servir
A los 30 minutos, chequear la cocción pinchando el centro con un cuchillo. Si sale limpio y la superficie está dorada, puede estar lista.
Retirar del horno, dejar reposar unos minutos y servir tibia o caliente.
Al servir, podés sumar manteca, queso crema o incluso un poco más de azúcar negra y sal gruesa para un efecto “caramelo salado”.