El Mundo del Asado #6
6 de febrero de 2026
El pacú a la sal es la forma más pura de disfrutar este pescado. . La costra de sal marina forma un envase que conserva su humedad y potencia su sabor, mientras el “tubo de hierbas” impregna delicados matices aromáticos.
El pacú a la sal es una experiencia memorable: sencillo de preparar, sorprendente en su jugosidad y puro en sabor.
Horno
1 h. 20 min.
4/6 pers.
5/10
Alcanzar 250 °C en tatakuá u horno. Mezcla la sal con 2 tazas de agua en un bol, removiendo hasta obtener una masa húmeda y arenosa (añade agua de a poco si hace falta).
Extiende 2 cm de esa mezcla en una asadera, presionando para nivelar. Introduce el tubo de hierbas en la cavidad del pescado.
Coloca el pacú sobre la cama de sal y cúbrelo por completo, compactando la costra. Hornea 1 h 20 min. Si la sal se tuesta demasiado, retira antes. Con un mazo o palo de amasar, rompe la sal y retira los fragmentos. Destapa el pacú con cuidado.
Una costra bien compacta y húmeda garantiza cocción uniforme y pescado jugoso. Si la asadera es pequeña, retira cabeza y cola para cubrir todo el cuerpo.
Ofrece el pescado directamente en la asadera y sirve con dos cucharas para que cada invitado se sirva. Unas rodajas de limón al costado permiten un toque ácido opcional.
Se recomienda acompañarlo con chips crujientes de batata y mandioca.
Para realzar la textura y el sabor del pacú, se recomienda acompañarlo con chips crujientes de batata y mandioca, estos aportan un contraste de texturas y un toque dulce que armoniza con la salinidad del pescado.
El pacú, al ser un pescado graso y de sabor intenso, marida bien con vinos blancos que tengan buena acidez y cierto cuerpo.