El Mundo del Asado #6
6 de febrero de 2026
Hablar de la carne de cordero es hablar de nobleza, de un sabor profundo, saludable y cargado de historia. Rica en proteínas, vitaminas y minerales, la paleta es un corte ideal para cocción lenta: tiene el equilibrio justo entre grasa, músculo y hueso, lo que garantiza un resultado jugoso y lleno de sabor.
En esta receta, trabajamos con una paleta de unos 2 kg, proveniente de pequeños productores. La marinamos en frío, la envolvemos y la llevamos a la parrilla con paciencia.
Fuego moderado
1 h. 40 minutos
4-6 personas
Media
El papel aluminio ayuda a concentrar los jugos durante la cocción.
En un bowl, mezclar ajo picado, aceite de oliva, romero y jugo de limón. Si se desea, agregar un chorrito de vino blanco. Preparar suficiente mezcla para cubrir la pieza.
Colocar la paleta en una fuente y bañar con la mezcla preparada, asegurándose de que quede bien impregnada. Refrigerar durante al menos 2 horas. Durante ese tiempo, se puede ir rehidratando la pieza con su propio jugo.
Retirar del frío y dejar atemperar durante 30 minutos antes de cocinar.
Encender la parrilla y preparar una zona de fuego moderado. Una vez listo el fuego, salpimentar la paleta, envolverla en papel aluminio y colocarla sobre la parrilla.
Cocinar durante 45 minutos por cada lado con el papel aluminio puesto.
Retirar el aluminio y dorar directamente sobre la parrilla durante 10 minutos más por lado, para obtener una costra sabrosa. Retirar del fuego y servir.
Marinar en frío durante más de 4 horas intensifica el sabor y mejora la textura de la carne.
Para una versión más criolla, podés incorporar orégano, ají molido o una cucharada de mostaza a la marinada.