El Mundo del Asado #6
6 de febrero de 2026
El horno de cerámica que conquista las brasas, una forma ancestral y precisa de asar, ahumar y hornear con estilo
A primera vista parece un objeto sacado de una película samurái. Pero detrás de su diseño llamativo, esta parrilla es una joya milenaria de la cocina al fuego.
Versátil, preciso y duradero, este horno de cerámica está ganando terreno entre los asadores que buscan ir un paso más allá. Esta parrilla es un horno cerámico de origen asiático. Su estructura cerrada y ovalada, con paredes gruesas de cerámica refractaria, permite un control muy preciso de la temperatura y una cocción uniforme.
A diferencia de una parrilla convencional, funciona como horno, parrilla y ahumador, todo en uno. Se calienta con carbón vegetal y retiene el calor durante horas con muy poco consumo.
El secreto está en dejar que la parrilla japonesa trabaje. No hay que abrir y cerrar la tapa a cada rato: se cocina con paciencia, como manda el fuego.
Gracias a su sistema de ventilación inferior y superior, permite ajustar el flujo de aire con gran precisión. Esto se traduce en temperaturas estables, ideales para largas cocciones. Se puede asar, ahumar, hornear, sellar y cocinar a baja temperatura.
Desde un brisket ahumado durante 8 horas hasta una pizza en 5 minutos. El diseño cerámico conserva el calor, por lo que se necesita menos carbón para cocinar más. Una carga puede rendir toda una jornada de cocción.
El sellado permite que los jugos y sabores se concentren. La comida sale más jugosa, más sabrosa y con ese toque a humo tan característico.
¿Cómo se usa?
– Se enciende el carbón vegetal en la base (de preferencia, carbón de calidad que genere poca ceniza).
– Se regula la temperatura con las aberturas de entrada y salida de aire.
– Se coloca la rejilla o piedra refractaria según el tipo de cocción.
– Se cierra la tapa para mantener el calor y la humedad internos.
– Se monitorea la temperatura con el termómetro incorporado.
Si disfrutás del ritual de cocinar con fuego, valorás el sabor y te gusta experimentar, esta parrilla puede transformarse en tu aliado de cabecera. No es un reemplazo de la parrilla tradicional, pero sí una gran compañera para expandir tus horizontes gastronómicos al aire libre.
– Costillares cocidos durante 4 o 5 horas a baja temperatura
– Pollos enteros asados con piel crocante
– Empanadas y pizzas con masa crujiente
– Pescados envueltos en hojas o papel de aluminio
– Panes artesanales
– Verduras asadas lentamente
Y un largo etcétera. La lista es tan larga como tu imaginación.
Mantenimiento
Al estar hecho de cerámica refractaria, no se oxida. Solo hay que limpiarlo tras cada uso retirando la ceniza y, cada tanto, hacerle una limpieza profunda a los conductos de aire y la rejilla. Eso sí: hay que protegerlo de golpes fuertes y del exceso de humedad prolongada. Un buen cobertor es suficiente para tenerlo impecable por años.