El Mundo del Asado #6
6 de febrero de 2026
El matambrito de cerdo es de esos cortes que no necesitan mucha intervención para lucirse en la parrilla. Delgado, sabroso y versátil, suele servirse con apenas sal o algún condimento seco.
Pero cuando se le da tiempo y atención al dorado, revela su costado más inesperado: una caramelización natural que lo convierte en un verdadero manjar.
Esta versión propone una cocción lenta sobre brasas medias, que permite que los jugos propios del corte se doren y formen una superficie crocante y brillante. Sin salsas ni glaseados artificiales, solo fuego y paciencia.
El resultado: un matambrito tierno, con bordes crocantes y un sabor ligeramente dulce, ideal para sorprender con muy poco.
Parrilla fuego medio
30 min.
3 pers.
Muy baja
Retirar el matambrito del envasado y dejar que tome temperatura ambiente.
Delgado, sabroso y versátil, suele servirse con apenas sal o algún condimento seco.