El Mundo del Asado #6
6 de febrero de 2026
Podríamos decir que el carré es sinónimo de costillar, aunque muchas veces se prepara también sin hueso, en formato compacto y fácil de manipular. También es conocido como rack o chuletón, y se ha convertido en un favorito de los asadores que buscan cortes nobles, rendidores y visualmente imponentes.
En esta versión, el carré ya viene condimentado, lo que facilita aún más la preparación: no necesita adobo previo, solo control de fuego y tiempo. El objetivo es lograr una piel dorada y crocante que contraste con la carne tierna del interior. Un plato de cocción lenta que bien vale la espera.
Parrilla
2 horas
10 personas
Media
El fuego fuerte debe actuar como un sellador que carameliza las grasas.
Colocar el carré con la piel hacia abajo sobre una zona de fuego moderado (aguantar la mano entre 9 y 10 segundos). Sellar hasta que la piel esté apenas dorada.
Una vez sellado, rotar la pieza y comenzar una cocción más lenta: media hora por cada lado, dándolo vuelta con regularidad durante 1 hora y media en total.
Cuando el carré ya esté bien dorado, trasladar la pieza a una zona de fuego fuerte. Colocar nuevamente del lado de la piel y cocinar hasta que esta se torne crujiente y crocante.
Para lograr una piel verdaderamente crocante, es clave no mover la pieza en el último tramo de cocción.
Retirar del fuego, dejar reposar unos minutos y cortar en porciones. Servir inmediatamente.
Podés acompañarlo con papas aplastadas a las brasas o batatas al plomo. Si querés agregar un toque de acidez, una salsa de mostaza y miel servida aparte puede complementar perfectamente este corte.