El ritual ha evolucionado

Esta es la comunidad que está transformando el asado en Paraguay

El asado no es solo una comida; es nuestra ceremonia más sagrada, un punto de encuentro y nuestra mayor herencia cultural. Sin embargo, para los amantes del fuego, siempre hubo espacio para ir más allá. El Club del Asado nació con una misión clara: no solo entregar carne, sino curar una experiencia que eleva el estándar de cada parrilla en el país.

Hoy conversamos con Nicolás Casabianca, uno de los socios directores del Club del Asado, para que nos cuente sobre cómo esta comunidad está transformando el patio de las casas paraguayas en verdaderos rituales asaderos.

—Todos creemos saber de asado, pero el Club propone “un nuevo mundo por descubrir”. ¿Qué es lo que el socio encuentra aquí que no se consigue en una compra convencional?
Es una diferencia de concepto. En cualquier lugar comprás un producto; en el Club del Asado te suscribís a una experiencia de descubrimiento.
Nosotros buscamos ingredientes de producción local, cortes seleccionados y sabores que no son comunes en el circuito comercial masivo.
Además, le damos al socio el “manual de instrucciones” a través de recetas únicas y el acceso a una comunidad. Es pasar de ser el que “cumple” con el asado, a ser el que sorprende a todos en la mesa.

En el Club del Asado no comprás carne: te suscribís a una experiencia que te transforma de cumplir con el asado a sorprender en la mesa, con una comunidad entera acompañándote.”

—El Club se define como una comunidad. ¿Por qué es tan importante para ustedes ese sentido de pertenencia, más allá de la caja que llega cada mes?
Porque el asado es social por naturaleza. Por eso creamos el grupo de WhatsApp y los eventos del Club.
Ahí es donde ocurre la magia: socios compartiendo fotos de sus logros, intercambiando tips sobre el punto de la carne o cómo manejar la temperatura de la brasa.
Ser socio te da acceso a eventos exclusivos donde nos encontramos cara a cara para aprender y disfrutar. No estás solo frente a la parrilla, tenés a todo un club detrás acompañándote.

—¿Qué rol juegan las marcas en este ecosistema?
Fundamental. Hoy el Club es una plataforma de difusión potente. Tanto nuestra comunidad de WhatsApp, como el kit mensual y nuestra revista/libro, son canales donde marcas —relacionadas o no directamente al asado— pueden conectar con un público muy segmentado.
Por eso, invitamos a las marcas interesadas en activar con nosotros a que nos contacten; somos el puente directo al patio de miles de paraguayos.

— Hablemos de las membresías. Tienen tres categorías muy claras: Carbón, Brasa y Fuego. ¿Cómo puede alguien decidir cuál es su lugar?
Queríamos que nadie se quedara afuera, por eso pensamos en los distintos “momentos” de los paraguayos:
Fuego: Es para el anfitrión nato, el que siempre tiene invitados y quiere que su mesa sea inolvidable para 8 personas. Lo bueno es que, sin importar el plan, todos son miembros con los mismos derechos: beneficios web, recetas y nuestra comunidad.
Brasa: Es nuestro plan más equilibrado, pensado para una familia de 4 personas. Es el corazón del Club.
Carbón: Es ideal para los que viven el ritual de a dos, quizá una pareja joven o dos amigos que quieren calidad premium y técnica sin desperdicios.

— Mucha gente se frena por el precio o por miedo a no saber qué hacer con ingredientes nuevos. ¿Qué les dirías?
Que vean la membresía como una inversión en su tiempo y en su prestigio como anfitriones. El costo es sumamente competitivo si sumás la calidad de la carne, los complementos y el ahorro de tiempo de no tener que ir a buscar las cosas.

Y sobre el miedo a innovar, para eso están nuestras recetas y el grupo de WhatsApp. El Club es el lugar seguro para probar cosas nuevas y salir de la zona de confort con éxito garantizado.

— ¿Cuál es el mayor orgullo de este proyecto hoy en día?
Ver cómo impulsamos la producción local. Seleccionamos productos que llevan el trabajo de manos paraguayas y se los presentamos a nuestra comunidad.
Es un círculo virtuoso donde todos ganamos: el productor local, nosotros y, sobre todo, el socio que descubre un sabor auténtico que no sabía que existía en su propia tierra.

— Para terminar, ¿qué tiene que hacer alguien que está leyendo esto y quiere que su próximo asado sea de otro nivel?
Es muy simple. Entran a nuestra web, eligen la categoría que mejor se adapte a su mesa —ya sea Carbón, Brasa o Fuego— y completan sus datos.
A partir de ahí, nosotros nos encargamos de que el ritual llegue a su puerta. ¡Los esperamos para que empiecen a disfrutar de verdad!