Remolacha al rescoldo
Plato: VegetalesCocina: RescoldoDificultad: FacilPorciones
4
PersonasTiempo de preparación
1
horaCalorías
300
kcalEl método de cocción al rescoldo (entre brasas ardientes) intensifica el dulzor de la remolacha, le da una textura cremosa en el centro y un leve ahumado natural. Ideal para acompañar carnes grasas como panceta, pero también perfecta como entrada liviana o guarnición tibia.
Su textura húmeda, su interior cremoso y su superficie dorada la convierten en una guarnición ideal para acompañar todo tipo de cortes, en especial carnes de cerdo.
Ingredientes
Remolachas medianas con piel
Hojas frescas de menta o albahaca (opcional)
Ralladura de limón (opcional)
Pasta de sésamo negro
Brasas vivas
Instrucciones
- Preparar brasas al rojo vivo. Es importante que no haya llamas, solo calor profundo.
Lavar bien las remolachas y colocarlas directamente sobre las brasas, con la parte del tallo hacia abajo. - Las remolachas chicas se cocinan más rápido y tienen sabor más concentrado.
- Cocinar durante aproximadamente una hora o hasta que se puedan atravesar fácilmente con un cuchillo.
- Retirar con tenazas y dejar cocinar
- Una vez manipulables, pelar las remolachas con cuchillo o pela papas, retirando toda la piel. Cortar en rodajas de aproximadamente un dedo de grosor.
- En un plato, hacer una base de pasta de sésamo negro y disponer las rodajas de remolacha encima.
- Terminar con ralladura de limón y, si se desea, decorar con hojas frescas de albahaca o menta. Servir tibias.
Notas
- La pasta de sésamo negro se puede reemplazar por hummus, puré de berenjena asada o un pesto liviano para variar perfiles.
- El sésamo negro aporta un sabor dulce, terroso y ligeramente tostado que recuerda a frutos secos. Esta profundidad armoniza de forma sorprendente con la remolacha asada, creando un acompañamiento vegetariano sofisticado, colorido y lleno de carácter.
- El rescoldo no debe tener brasas demasiado gruesas; lo ideal es colocarlas sobre una capa firme de brasas medianas.
