El legado del fuego

Lo que empezó como un juego con su padre se volvió un ritual. Hoy, Federico Elías honra su herencia con costilla, vacío y una cocción que huele a recuerdos.

Federico Elías encontró en la parrilla un refugio emocional. Aprendió de su padre, perfeccionó su estilo entre amigos, y ahora transmite esa tradición en cada corte. Con técnicas clásicas y un apego por los sabores simples pero contundentes, sus asados son homenajes a la raíz familiar y al poder de compartir

— ¿Cómo empezó tu vínculo con el asado?
Con mi viejo. Fue él quien me mostró el fuego y me transmitió esa conexión con el ritual del asado. Después, lo profundicé con amigos.

— ¿Qué cortes no pueden faltar en tu parrilla?
Vacío y costilla, siempre. Son mis clásicos.

— ¿Qué guarnición elegís siempre?
Mandioca. Me parece que va con todo, es el complemento ideal.

— ¿Técnicas que usás?
Fuego directo es mi estilo preferido, aunque también uso el Rota Grill o la técnica Mbopi, según el corte

En la parrilla de Federico, cada vuelta de la carne es una vuelta a sus orígenes. Lo que heredó como rito se volvió parte de su identidad. Y así, cada asado suyo habla de afecto, historia y sabor.

“El fuego directo es mi forma de mantener vivo lo que aprendí desde chico.”

LOS TIPS DE FEDE

  • Tres claves de Federico Elías para honrar la tradición con cada brasa.

    1. Vacío y costilla:sabrosos, nobles y efectivos.

    2. Mandioca: simple, efectiva y fiel al sabor local.
    3. Rota Grill para ocasiones especiales, fuego directo para lo cotidiano.