Tomates quemados
quemados
Plato: VegetalesCocina: Fuego DirectoDificultad: 2/103
Personas25
minutos110
kcalUna entrada simple y sorprendente que lleva el tomate a su máxima expresión, combinando caramelización, textura y frescura en un solo bocado. Elegí tomates que estén en su punto justo: maduros, pero firmes. Esto asegura que mantengan su forma durante la cocción sin deshacerse.
Su preparación es rápida y práctica, y con estos consejos podrás experimentar y personalizar cada detalle para lograr el acompañamiento ideal. Esta receta demuestra que con pocos ingredientes y una cocción precisa se puede lograr una explosión de sabor. Ideal para abrir el apetito en un asado, acompañar carnes o como guarnición ligera y sofisticada.
Ingredientes
4 tomates firmes pero maduros
Hojas de albahaca fresca
Pizca de azúcar
Pimienta negra en grano
Ajo picado
Sal gruesa
Aceite de oliva extra virgen
Instrucciones
- Calentar una chapa o sartén plana de hierro a fuego fuerte, hasta que una gota de agua salte al tocar la superficie.
- Cortar los tomates por la mitad. En la parte interna, agregar un hilo de aceite de oliva, sal gruesa, ajo picado, pimienta negra en grano y una pizca de azúcar.
- Colocar los tomates con el lado cortado hacia abajo sobre la chapa caliente. No mover durante 8 a 10 minutos para evitar que se desarmen y permitir que se forme una costra oscura.
- Retirar cuidadosamente con una espátula de borde fino y servir con el lado quemado hacia arriba.
- Justo antes de llevar a la mesa, decorar con hojas de albahaca fresca. Si querés elevar el resultado, servilos con unas gotas de reducción de aceto balsámico o acompañados de un queso suave como burrata o ricota cremosa.
Notas
- No apures el tiempo de cocción. La clave está en dejarlos sin mover para que se genere esa base crujiente y ligeramente caramelizada que da nombre al plato.
